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domingo, 9 de diciembre de 2012

De “La escalera de San Agustín”


No tenemos alas, no podemos elevarnos,
mas tenemos pies para trepar y escalar
paso a paso, más y más,
las nubosas cumbres de nuestros tiempos.

Las imponentes pirámides de piedra
que penetran como cuñas el cielo del desierto,
cuando se ven de cerca y se examinan,
son sólo gigantescos tramos de escaleras.

Las distantes montañas, que elevan
sus sólidos bastiones a los cielos,
están cruzados por senderos que aparecen
a medida que ascendemos a lo alto.

Los grandes hombres no alcanzan cimas
mediante un vuelo repentino;
mientras sus compañeros dormitaban,
ellos trajinaban para escalar en la noche.

 Henry Wadsworth Longfellow (1807 – 1882)
Poeta norteamericano

domingo, 18 de noviembre de 2012

El beso frustrado de Cyrano

"Cyrano de Bergerac" es una obra de teatro romántico, que en Cataluña protagonizó magistralmente ese gigante de los escenarios que es Josep Maria Flotats, con un texto esplèndido adaptado por Xavier Bru de Sala. Hay un fragmentode la obra, que siempre me ha parecido sublime porque destila amor, pasión y tristeza al mismo tiempo, cuando Cyrano consigue arrancarle un beso a su amada Rosana, para que lo disfrute el bello Cristian. La traducción al castellano de la obra de Bru de Sala es la que sigue:



Rosana , saliendo al balcón
 No hablábamos de… de un?...


Cyrano 
¡De un beso voluptuoso!
No veo que pueda haber ni un solo motivo de alarma;
si los labios os queman ya, ¿qué notaran al besarme?
No os contenga el miedo de ningún arrepentimiento:
¡recordad que hace un instante, casi insensiblemente,
hemos dejado todos los juegos y hemos pasado sin esfuerzo  
de la sonrisa al suspiro y al llanto de nuestros corazones!
¡Continuemos un poco más, de manera insensible;
de la lágrima al beso hay un paso indescriptible!

Rosana
 ¡Callad!

Cyrano
Al fin y al cabo, ¿un beso qué significa?
¡Un juramento cercano, una bella promesa
que sellamos, un amor que se quiere confirmar,
un punto rosado en la i del verbo estimar,
un secreto que confunde la boca con una oreja,
un instante infinito, un murmullo de abeja,
una comunión que se convierte en un gran tesoro,
una nueva manera de respirar del corazón,
de probar con los labios el sabor del espíritu!

martes, 13 de noviembre de 2012

Las puertas del atrevimiento

Las montañas que cierran el valle
con muros de granito altos y abruptos
invitan al valiente a ascender
por aquella escalera hasta el cielo.

El mar, inquieto, profundo y abismal
que ondula y ruge de una costa a otra
así llama a sus curtidos caballeros:
“¡Zarpad, navegad, explorad!”

Los barrotes de la vida, que tememos,
y parecen tenernos prisioneros,
no son sino las puertas del atrevimiento,
que ante el alma se encuentran entornadas.

No te creas pobre, y regala generoso,
no te creas débil, e intenta con audacia;
es imposible que comiences a vivir
mientras no de atrevas a morir.


Henry van Dyke (1852 – 1933).
Escritor, clérigo y docente estadounidense

jueves, 8 de noviembre de 2012

Si....



Si conservas la cordura cuando alrededor  
todos pierden la cabeza y te inculpan,
si confías en ti cuando todos dudan
pero también tienes en cuenta esas dudas,
si sabes esperar sin fatigarte,
si, aunque te mientan, rechazas la mentira,
si, siendo odiado, al odio no sucumbes
mas no por ello presumes vanidoso; 


si sueñas sin que el sueño sea tu amo,
y piensas sin que el pensar sea tu meta,
si puedes enfrentar triunfo y derrota
sabiendo que uno y otra son farsantes;
si soportas que esa verdad que has dicho
se distorsione para engañar al necio,
y al ver destruido lo que amas
te dispones a rehacerlo con esfuerzo;



si puedes apilar lo que has ganado
y arriesgarlo en una sola apuesta,
y perder, y empezar desde el principio,
sin expresar tu pena con palabras;
si tu corazón tus nervios y tendones
siguen resistiendo aun si se han ido
y aguantan cuando en ti ya no queda nada
salvo la voluntad que les ordena ¡Aguanta!;

si al hablar con multitudes no te quiebras,
ni te doblegas al tratar con reyes,
si ni amigos ni enemigos pueden lastimarte,
si eres de fiar sin ser servil,
si puedes llenar el minuto impiadoso
con sesenta segundos de compasión,
tuyo será el mundo y aquello que contiene
y, mejor aún, hijo mío, serás un hombre.  


Rudyard Kipling (1865 - 1936)
Escritor y poeta británico nacido en la India

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Grandes hombres




Sólo los hombres logran (nunca el oro)
un pueblo grande y fuerte;
hombres que, por la verdad y el honor,
saben resistir y soportar.

Valientes que trabajan mientras otros duermen,
que se atreven cuando otros huyen:
ellos echan los cimientos de una nación
y los elevan al cielo.





Ralph Waldo Emerson (1803 - 1882)
Escritor, filósofo y poeta estadounidense

Resultados y rosas



 El hombre que desea un jardín bello,
sea de pequeño o gran tamaño,
cubierto de flores por doquier,
debe trabajar y arremangarse.

Hay muy pocas cosas en la tierra
que con sólo desearlas se consigan:
si anhelamos algo de valía
hay que trabajar para ganarlo.

No importa qué meta persigamos,
el simple secreto aquí radica:
excava semana tras semana
 y obtendrás los resultados y las rosas.


Edgar Albert Guest (1881 – 1959)
Poeta norteamericano (nacido en Inglaterra)

martes, 6 de noviembre de 2012

Si estuvieras



 Si estuvieras ocupado siendo amable,
sin advertirlo, pronto hallarías
que no tienes tiempo de acordarte
de que alguien fue rudo contigo.

Si estuvieras ocupado en tu alegría
y alentando a la gente que está triste,
aunque tu corazón doliera un poco,
pronto te olvidarías de notarlo.

Si estuvieras ocupado siendo bueno,
y actuando del mejor modo posible,
no tendrías tiempo de echar culpas
a otros que hacen todo lo que pueden.

Si estuvieras ocupado en lo correcto,
esta ocupación no te daría tiempo
para acusar sin pausa a un semejante
por estar ocupado en lo incorrecto.


Anónimo

sábado, 3 de noviembre de 2012

¿Qué hemos hecho hoy?



Haremos mucho en los años venideros,
¿pero qué hemos hecho hoy?
Daremos nuestro oro en sumas principescas,
¿pero qué hemos dado hoy?
Elevaremos ánimos y enjugaremos lágrimas,
con esperanza aplacaremos los temores
diremos afectuosas palabras  de aliento,
¿pero qué dijimos hoy?

Con el tiempo seremos muy amables,
¿pero lo hemos sido hoy?
Sonrisas llevaremos a las vidas solitarias,
¿pero qué hemos llevado hoy?
Daremos a la verdad mayor alcance,
y a la sólida fe mayor valía,
alimentaremos a las almas hambrientas,
¿pero a quien alimentamos hoy?

Cosecharemos alegrías prontamente.
¿pero qué hemos cosechado hoy?
Construiremos castillos en el aire,
¿pero qué hemos construido hoy?
Es grato regodearse en sueños ociosos,
¿pero hacemos nuestra tarea aquí y ahora?
Sí, esto es lo que nuestras almas deben preguntar,
¿qué hemos hecho hoy?


Nixon Waterman
Periodista y poeta norteamericano (1859 – 1944)

El contacto humano



Lo que cuenta en este mundo es el contacto humano, 
el contacto de tu mano con la mía,
más valioso para el corazón desfalleciente
que el refugio, el pan y el vino.
 Pues el refugio se va con la alborada,
y el pan dura sólo un día,
pero el contacto de la mano y el sonido de la voz
siguen cantando en el alma para siempre.


Spencer Michael Free
Médico y poeta norteamericano (1856 - 1938)

jueves, 1 de noviembre de 2012

¡Capitán, mi capitán!

¡Capitán, mi capitán!
El temible viaje ha concluido;
el buque ha capeado temporales,
obtuvimos el trofeo codiciado;
el puerto está cerca,
oigo las campanas,
la euforia de la gente,
que con los ojos siguen la enhiesta quilla,
el navío, pujante y valeroso.
¡Pero ay corazón, oh corazón!
Oh las sangrantes gotas rojas,
allí  donde en cubierta el capitán
yace frío y muerto.

¡Capitán, mi capitán!
Levántate y oye las campanas;
levántate, por ti ondea la bandera,
por ti suena la corneta,
por ti hay flores y guirnaldas,
por ti están las costas atestadas;
tu nombre aclama la multitud inquieta,
volviendo ansiosos rostros.
¡Capitán, querido padre!
¡Este brazo bajo tu cabeza!
¿Es sueño que en cubierta el capitán
yace frío y muerto?

Mi capitán no responde,
pálidos están sus labios,
mi padre no siente mi brazo,
no tiene pulso ni voluntad.
La nave está anclada a buen recaudo,
su viaje concluido,
de temible travesía hoy regresa victoriosa.
¡Regocijaos, costas, repicad, campanas!
Pero yo, con paso enlutado,
recorro esta cubierta, donde el capitán
yace frío y muerto.



Walt Whitman llora por el caído Abraham Lincoln
Escritor norteameriocano(1819 - 1892)

Da por perdido ese día


Si te sientas al ponerse el sol
y cuentas los actos realizados
y encuentras, al contar,
un acto abnegado, una palabra,
que alivió el corazón de quien la ha oído,
una mirada afable
que alumbra como el sol lo que mirase,
puedes considerarlo un día ganado.

Pero si en ese largo día,
a nadie han alegrado tus palabras,
si nada encuentras
entre las acciones de ese día
que llevara el sol a ningún rostro,
ningún ínfimo acto
que ayudara a ningún alma a ningún precio,
considera que ese día está perdido.  

George Eliot (pseudónimo de Mary Anne Evans) 
Escritora británica (1819 - 1880) 

El pecado de omisión

No es lo que has hecho,
sino lo que no has hecho
lo que te causa congoja
al caer el sol.
La tierna palabra olvidada,
la carta que no escribiste,
son fantasmas en la noche.

La piedra que no apartaste
del camino de un hermano;
el consejo alentador
que no te atreviste a dar;
esa caricia afectuosa,
esa palabra amorosa,
en la que nunca pensaste,
sumido en tus propias cuitas.

Esos pequeños actos de bondad
tan fáciles de olvidar,
la ocasión de ser ángeles
que tenemos los mortales.
En el silencio de la noche
llegan tristes y hoscos espectros,
cuando la esperanza languidece
y la fe padece frío.

Pues la vida es breve en demasía,
y las penas en demasía grandes,
para tolerar una compasión lenta
que en demasía posterga.
No es lo que has hecho,
sino lo que no has hecho
lo que te causa congoja
al caer el sol.

Margaret Elisabeth Sangster (poetisa norteamericana, 1838-1912)
http://en.wikipedia.org/wiki/Margaret_Elizabeth_Sangster