domingo, 9 de marzo de 2014

Balanzas fiscales extremeñas (Castellano)

Sr. José Antonio Monago Terraza
Presidente de la Junta de Extremadura

Sr. Monago

¡Cómo le he extrañado en estos meses que ha estado en silencio! Gracias por volver a ilustrarnos, ahora con las balanzas fiscales de Extremadura. Tengo que confesarle que temía que nos defraudara ya que lo de considerar el Atlántico como su mar me parecía insuperable, pero en esta nueva entrega me quito el sombrero ante usted.

Lo de hablar de las personas y poner en la balanza a los buitres negros, las águilas imperiales, las cigüeñas negras y las grullas, me ha parecido genial, como lo de oponerse a tocar la solidaridad porqué rompe el equilibrio entre españoles, sin decir que ya está roto en tres tipos de ciudadanos claramente distintos:


  • Los de primera, que son los que gestionan sus propios impuestos y dan lo que les sobra, como ocurre con vascos y navarros. 
  • Los de segunda, que son los receptores netos de subvenciones, como es su caso. 
  • Y los de tercera, que somos los aportadores netos a las arcas del país, como ocurre con Cataluña.
Por si no se ha dado cuenta, el secreto no está en descubrir que España trata mal a un territorio. Si repasa la historia comprobará que España nunca ha sido una madre amorosa, sino una madrastra malvada que siempre ha tratado mal a su gente y a sus territorios, por eso es por lo que se fueron tantos extremeños de su tierra, no porque fueran secuestrados como se empeñan ustedes en afirmar.  

Que el Estado reparte miseria, no hace falta que nos lo recuerde, porque lo sabemos desde que se decidió gestionar el país con el “café para todos”. De lo que se trata es de saber quién paga el café y durante cuánto tiempo más tendrá que hacerlo.

El dilema no es que ustedes no producen CO2 sino saber porque, tras 35 años de recibir dinero a espuertas del Estado y de la Unión Europea, los políticos extremeños de todos los colores no han sabido darle a esa noble tierra una brizna de esperanza en una vida mejor y más digna que la de esperar la caridad estatal.

El punto más flojo de su sainete es el de contar el dinero recibido sin poner el número de habitantes al lado, un desliz que no engaña ni a los más analfabetos, pero el resto es todo digno del mejor Groucho Marx, por eso le insisto de nuevo en que continúe ilustrándonos.

domingo, 2 de marzo de 2014

Terra conquerida (català)

Sempre m’ha estranyat que a España no s’entengui el procés català, però per fi aquesta setmana ens han aclarit que sí l’han entès. El president d’honor del sindicat policial SUP ens ha dit que Catalunya és terra conquerida, per tant es propietat espanyola per dret de conquesta. Tal afirmació no és nova perquè Jorge Verstrynge ja havia explicat, en el programa “Singulars”, que el Sr. Manuel Fraga li havia dit el mateix fa anys.

Naturalment això aclareix l’actuació de l’Estat espanyol aquí: el pànic a que qualsevol català pugui arribar a tenir una preeminència en el país, la por a catalanitzar la política espanyola, l’espoli econòmic a que som sotmesos, l’aversió al català, que mai ha estat vist com una riquesa cultural inqüestionable, el tancament al diàleg, etc.

En definitiva estem davant la por i la prepotència d’una metròpoli, que sols sap exercir el dret de pernada, front a una colònia que la supera en molts aspectes. Si repassen la història veuran que és el mateix que li passava a Anglaterra front a les colònies americanes, molt més riques i productives, o el que li passava a Portugal davant un Brasil major i més ric.

La pregunta que s’imposa és: com acabarà aquesta situació, si l’Estat no es mou en cap sentit? La resposta ens la dona la història veient com totes les colònies del món han acabat aconseguint la seva independència. I què passarà amb Espanya? També la història ens ensenya com han acabat aquells que sols exercien sobre els seus territoris conquerits el dret de pernada: on és avui la URSS o l’antiga Iugoslàvia? 

Tierra conquistada (castellano)

Siempre me ha extrañado que en España no se entienda el proceso catalán, pero por fin esta semana nos han aclarado que sí lo han entendido. El presidente de honor del sindicato policial SUP nos ha dicho que Cataluña es tierra conquistada, por tanto es propiedad española por derecho de conquista. Tal afirmación no es nueva porque Jorge Verstrynge ya había contado, en el programa “Singulars”, que Don Manuel Fraga le dijo lo mismo hace años.

Naturalmente eso aclara la actuación del Estado español aquí: el pánico a que cualquier catalán pueda llegar a tener una preeminencia en el país, el miedo a catalanizar la política española, el expolio económico a que somos sometidos, la aversión al catalán, que nunca ha sido visto como una riqueza cultural incuestionable, la cerrazón al diálogo, etc.

En definitiva estamos ante el miedo y la prepotencia de una metrópoli, que solo sabe ejercer el derecho de pernada, frente a una colonia que la supera en muchos aspectos. Si repasan la historia verán que es lo mismo que le ocurría a Inglaterra frente a las colonias americanas, mucho más ricas y productivas, o lo que le pasaba a Portugal ante un Brasil mayor y más rico.

La pregunta que se impone es: ¿cómo acabará esta situación, si el Estado no se mueve en ningún sentido? La respuesta nos la da la historia viendo cómo todas las colonias del mundo han acabado logrando su independencia. ¿Y qué ocurrirá con España? También la historia nos enseña cómo han acabado aquellos que solo ejercían sobre sus territorios conquistados el derecho de pernada: ¿dónde está hoy la URSS o la antigua Yugoslavia?  

Impunitat davant la corrupció (català)

En el informe sobre los derechos humanos 2013, del Departamento de Estado de los EEUU, dice que en España se ha “creado la impresión de impunidad” ante la corrupción. Ahora que lo han dicho los americanos supongo que ya es oficial, aunque a los del país ya nos lo parecía.

Que el Sr. Félix Millet, confeso de expoliar el Palau de la Música durante décadas, siga en la calle ya era una señal.  Que el único imputado por la trama Gurtel sea el juez Baltasar Garzón y que el único malparado por el caso Bankia, y por el engaño de las preferentes a miles de pensionistas, sea el juez Elpidio Silva tampoco presagiaban nada bueno.

Que el mismo presidente Rajoy reconozca que, al menos, parte de los papeles de Bárcenas son ciertos o que la UGT de Andalucía se pagara la fiesta con el dinero destinado a la formación de los parados, también les debe haber servido, porqué los americanos son muy perspicaces. 

Pero en realidad no entiendo de qué nos escandalizamos. Este país ha institucionalizado la subvención como modelo económico, con el “café para todos”. Hemos pervertido el valor del esfuerzo penalizando a los más productivos en beneficio de los que no lo son. Nunca premiamos la eficacia, ni la excelencia, ni la transparencia y mucho menos el rendir cuentas. Así, ¿qué podemos esperar?  

Hemos creado un país que no pide responsabilidades a quien gasta el dinero de todos, que pone a los políticos por encima del bien y del mal, les permitimos que se salten el programa electoral, que incumplan compromisos elementales y damos la mayoría absoluta a quien nos compra el voto. En estas condiciones, ¿quién les puede culpar de creer que el país es el patio de su casa?  


Cuando diseñamos el modelo para gestionar la nueva democracia fuimos tan chapuceros e irresponsables que lo dejamos a medias y ahora nos quejamos de que no funciona. Nosotros somos los culpables por no ser más exigentes. ¿Qué haremos ahora para solucionarlo? 

Impunidad ante la corrupció (Castellano)

En l’informe sobre els drets humans 2013, del Departament d’Estat dels EEUU, diu que a Espanya s’ha “creat la impressió d’impunitat” davant la corrupció. Ara, que ho han dit els americans, suposo que ja és oficial, tot i que als del país ja ens ho semblava.

Que el Sr. Félix Millet, confés d’espoliar el Palau de la Música durant dècades, segueixi al carrer ja era un senyal.  Que l’únic imputat per la trama Gurtel sigui el jutge Baltasar Garzón i que l’únic malparat pel cas Bankia, i per l’engany de les preferents a milers de pensionistes, sigui el jutge Elpidio Silva tampoc presagiaven res de bo.

Que el mateix president Rajoy reconegui que, al menys, part dels papers de Bárcenas són certs o que la UGT d’Andalusia es pagués la festa amb els diners destinats a la formació dels aturats, també els deu haver servit, perquè els americans són molt perspicaços.
 
Però ben mirat no entenc de què ens escandalitzem. Aquest país ha institucionalitzat la subvenció com a model econòmic, amb el “cafè per a tots”. Hem pervertit el valor de l’esforç penalitzant als més productius en benefici dels que no ho són. Mai premiem l’eficàcia, ni la excel·lència, ni la transparència i molt menys la rendició de comptes. Així, què podem esperar?  

Hem creat un país que no demana responsabilitats a qui gasta els diners de tots, que posa als polítics per sobre del bé i del mal, els permetem que se saltin el programa electoral, que incompleixin compromisos elementals i li donem la majoria absoluta a qui ens compra el vot. En aquestes condicions, qui els pot culpar de que es pensin que el país és el pati de casa seva?  


Quan vàrem dissenyar el model per gestionar la nova democràcia vam ser tant barroers e irresponsables que el vam deixar a mitges i ara ens queixem de que no funciona. Nosaltres en som els culpables per no ser més exigents. Què farem ara per esmenar-ho? 

Barranco abajo (castellano)

Cuando era niño, cada vez que me cogían en una travesura, al decirle a mi madre que tal niño también lo había hecho, siempre me preguntaba si tan poca personalidad tenía como para dejarme influir por los demás y acababa con un: si el otro se tira por un barranco, tú también lo harás?

Me ha venido a la cabeza esta anécdota, que todos hemos vivido, porqué esta semana otra vez un puñado de parlamentarios “se han equivocado” a la hora de votar. Es decir que unos padres de la patria, hombres y mujeres adultos, supuestamente responsables, que presumen de demócratas y liberales, a los que pagamos para hace lo mejor por el país, no han sabido interpretar las ordenes de quien les decía si se tenían que tirar o no por el barranco.

No quiero pensar que efectivamente carecen de personalidad, sino más bien que están atrapados por el partido y consideran que no tienen margen de maniobra, pero en cualquier caso hay que preguntarse si eso es lo que los partidos consideran democracia.  
  
Nuestros partidos políticos, por más que lo intenten ya no pueden aparentar durante más tiempo que son demócratas. Las listas cerradas, la disciplina de voto, el perpetuarse en el poder porque no se limita el número de legislaturas, la farsa de las primarias (algunos, como UDC, no las prevén en sus estatutos), el ejercicio del poder que lo considera todo como botín electoral y, sobre todo, la impunidad que tienen, les delata.

Todo ello ha creado una casta de políticos más comprometidos con sus propios intereses, o con los del partido, que con el bien del país, porque saben que la única manera de seguir es formar parte de una lista que diseña el aparato, no en función de la capacidad sino de la fidelidad. El interés del país queda en segundo, tercero o cuarto término, o simplemente no se tiene en cuenta, por más comedia que hagan durante los 15 días de campaña electoral.

El funcionamiento es perverso, nocivo, caro, ineficiente, poco serio, opaco, nada democrático, menos creíble, garante de la mediocridad y genera tantos escándalos y corrupción que, de momento, ya nos ha llevado a la ruina. En nuestras manos está permitir que continúe o forzar un cambio.

Barranc avall (català)

Quan era petit, cada vegada que m’enxampaven en una dolenteria, en dir-li a la mare que tal nen també l’havia fet, sempre em preguntava si tan poca personalitat tenia com per deixar-me influir pels altres i acabava amb un: si l’altre es tira per un barranc, tu també ho faràs?

M’ha vingut al cap aquesta anècdota, que tots hem viscut, perquè aquest setmana una altra vegada un grapat de parlamentaris “s’han equivocat” a l’hora de votar. Es a dir que uns pares de la pàtria, homes i dones adults, suposadament responsables, que presumeixen de demòcrates i lliberals, als que paguem per fer el millor pel país, no han sabut interpretar les ordres de qui els deia si s’havien de tirar o no pel barranc.

No vull pensar que efectivament no tenen personalitat, sinó més aviat que estan atrapats pel partit i consideren que no tenen marge de maniobra, però en qualsevol cas cal preguntar-se si això és el que els partits consideren democràcia.    

Els nostres partits polítics, per més que ho intentin ja no poden aparentar durant més temps que són demòcrates. Les llistes tancades, la disciplina de vot, el perpetuar-se en el poder perquè no es limita el número de legislatures, la farsa de les primàries (alguns, com UDC, no les preveuen en els seus estatuts), l’exercici del poder que ho considera tot com a botí electoral i, sobre tot, la impunitat que tenen, els delata.

Tot plegat ha creat una casta de polítics més compromesos amb els seus propis interessos, o amb els del partit, que no pas amb el bé del país, perquè saben que l’única manera de continuar és formar part d’una llista que dissenya l’aparell, no en funció de la capacitat sinó de la fidelitat. El interès del país queda en segon, tercer o quart terme, o simplement no es té en compta, per més comèdia que facin durant els 15 dies de campanya electoral.

El funcionament és pervers, nociu, car, ineficient, poc seriós, opac, gens democràtic, menys creïble, garant de la mediocritat i genera tants escàndols i corrupció que, de moment, ja ens ha portat a la ruïna. A les nostres mans està permetre que continuï o forçar-ne el canvi.